|
Para la mayoría de aplicaciones de vacío se puede emplear el acero inox. 304 (1.4301). Dicho acero puede soldarse sin la necesidad de calentamiento previo.
Si el sistema requiere de una mayor resistencia química, sobre todo contra iones de cloro, deben utilizarse componentes del material 316 L (1.4404). Este tipo de acero también puede ser soldado sin la necesidad de calentarse previamente y además se deja pulir perfectamente.
El material de los tubos flexibles 316 Ti (1.4571) se caracteriza por tener muy buena resistencia a la corrosión. Sin embargo, debido al contenido de titanio, este material no es fácil de pulir y la eliminación de virutas después del mecanizado también resulta dificultosa. Por ello, si se requiere una alta protección contra el óxido es preferible usar el acero 316L (1.4404) o el material similar 316L (1.4435)
Su contenido mínimo de ferrita proporciona una mejor resistencia química, de modo que se emplea preferentemente en la industria de la semiconducción, la industria química o farmacéutica.
Si la aplicación de vacío no está sujeta a especificaciones de firmeza, tolerancias de temperatura o resistencia química, entonces también es posible emplear aleaciones de aluminio o Al-Si.
Fuera del área del vacío, para algunos componentes como tornillos de garra doble o bridas de sujeción ISO-F, basta con utilizar un acero con cobertura de zinc. En estos casos, el acero zincado brinda la protección anticorrosiva necesaria.
|